CIPO presenta su impacto social y económico: 14 millones de euros de Valor Social Integrado (VSI)
- La entidad ha presentado su impacto social y económico mediante la metodología del Valor Social Integrado (VSI), que mide el retorno generado para personas, familias, trabajadores y entorno.
- La 6ª Cena de Empresas, celebrada ayer y que reunió a unos doscientos representantes de empresas y administraciones, fue el evento elegido para presentar el VSI y destacar el papel de la mujer en la economía local y el tercer sector.
CIPO ha generado durante 2024 un Valor Social Integrado (VSI) de 14 millones de euros, según el primer informe elaborado por la entidad con esta metodología, que permite cuantificar en euros el impacto social y económico que aporta a las personas y al conjunto de la sociedad. Los datos se presentaron en la Cena de Empresas de CIPO de este año, celebrada ayer, 9 de octubre, en el Auditorio de la Fundació 1859 Caixa Sabadell, con la asistencia de unas doscientas personas, entre ellas representantes de instituciones, administraciones y empresas colaboradoras habituales de la entidad.

Construimos valor, construimos futuro
El VSI pone de relieve todo lo que una organización genera más allá del resultado económico: bienestar, oportunidades, ahorro en prestaciones públicas y mejora de la calidad de vida de las personas. Este impacto, según los cálculos realizados, equivaldría a 14 millones de euros. Con este primer ejercicio de medición del VSI, CIPO reafirma su compromiso con la transparencia, la sostenibilidad y la generación de valor compartido para las personas, las familias y el territorio.
Los datos globales indican que por cada euro que clientes, socios, patrocinadores o donantes aportan a la entidad, CIPO genera un retorno de 2,2 euros en valor social. En cuanto a la financiación pública, cada euro recibido se transforma en 4,5 euros de valor social, con un retorno del 80% hacia las administraciones públicas, por ejemplo, en forma de impuestos pagados por la entidad o del ahorro en prestaciones sociales que se evitarían si CIPO no ofreciera a la persona un puesto de trabajo.
El VSI distingue entre el valor social de mercado, que recoge la actividad económica directa de la entidad —sueldos, impuestos, servicios y productos generados— y asciende a 9 millones de euros, y el valor social de no mercado, que incluye los beneficios sociales que no pasan por el mercado pero tienen un impacto real y medible, como el apoyo a las familias, la mejora del bienestar personal o la inclusión social. Este valor alcanza los 5 millones de euros, el 70% de los cuales beneficia directamente a las familias, ya que el hecho de que su familiar esté atendido en CIPO les permite ahorrar, por ejemplo, el coste de contratar servicios privados de apoyo o sesiones de acompañamiento emocional o legal (CIPO ofrece este acompañamiento a través de su equipo psicosocial) o la posibilidad de trabajar. Por otro lado, el 20% repercute en los trabajadores, mediante oportunidades laborales para personas con discapacidad con especiales dificultades, formación y apoyo personal y profesional.
En su entorno más cercano, la actividad de CIPO también genera valor —concretamente, más de 1,1 millones de euros—, acogiendo estudiantes en prácticas o personas voluntarias, colaborando con otras entidades, ofreciendo talleres, trabajando con proveedores locales o impulsando acciones de sensibilización.
Medir el VSI permite poner en valor el impacto real del trabajo de la entidad y demostrar con datos el retorno que genera la inversión social: “CIPO no solo genera empleo y servicios, sino también bienestar, cohesión social y retorno económico para toda la comunidad. Este valor compartido da sentido a nuestro trabajo diario”, ha comentado Jordi Garcia, gerente de CIPO.
Una Cena de Empresas con nombres de mujer
Unas doscientas personas asistieron a la Cena de Empresas, consolidada ya como un espacio de encuentro entre empresas, instituciones y administraciones comprometidas con la misión de la entidad. Las aportaciones realizadas por las personas asistentes contribuyen a impulsar los diferentes proyectos que CIPO tiene en marcha.
Esta 6ª edición, además de servir como acto de presentación del Valor Social Integrado y para conocer el impacto real de CIPO en el desarrollo profesional de madres de personas usuarias del Centro Ocupacional, puso en relieve el papel de la mujer en el ámbito económico y empresarial.
En su intervención, Joan Madaula, presidente de CIPO, destacó la feminización del tercer sector y del ámbito de los cuidados, rompiendo la tendencia del mercado laboral general en el Estado, pero generando problemáticas que se arrastran desde hace años: “¿Por qué, con demasiada frecuencia, estas tareas profesionales en el Tercer Sector y en el ámbito de los cuidados, asumidas mayoritariamente por mujeres, carecen de valor y reconocimiento, tanto social como económico, y están reguladas por convenios colectivos con salarios sustancialmente inferiores a otros sectores pese a su alta responsabilidad?”, cuestionó Madaula.
Asimismo, señaló la doble discriminación que sufre la mujer con discapacidad intelectual en el mercado laboral y defendió la economía social como un eje transformador de la sociedad, que trabaja por la justicia social y es plenamente compatible con la prosperidad, la eficiencia y la sostenibilidad económica del país.
El acto contó con la conducción de la comunicadora y presentadora sabadellense Elisabet Carnicé y con la ponencia de Clara Campàs, miembro de la Junta del Cercle d’Economia y socia gerente y cofundadora de Asabys Partners. En su intervención, titulada Oportunidades y retos en un contexto macroeconómico complejo, Campàs también denunció las desigualdades y la infrarrepresentación de las mujeres en algunos ámbitos, como el tecnológico, y aseguró que las empresas más diversas son más innovadoras, resilientes y competitivas, además de mejorar su producción y cohesión:“No hay competitividad sin diversidad”.
También asistieron Marta Farrés, alcaldesa de Sabadell, y Pol Gibert, secretario de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Cataluña. En sus discursos, ambos coincidieron en destacar a CIPO como una entidad con valores, compromiso, innovación y liderazgo dentro del tercer sector de la ciudad.



El broche final a la velada lo puso L’Amanidor, el Servicio de Restauración y Catering de CIPO, que ofreció la cena tipo cóctel, un momento destinado al networking entre las personas asistentes.

La Cena de Empresas de este año ha sido posible gracias al patrocinio de TUS, Etalentum, Cambra de Comerç, Jaf, Vinalium, Fundació 1859 Caixa Sabadell y SJ Consultors.


