CIPO fomenta el envejecimiento y la jubilación activas en el Centro Especial de Trabajo
La iniciativa prepara la transición hacia la jubilación de personas trabajadoras del Centro Especial de Trabajo, donde el 49% de la plantilla tiene 46 años o más
Por segundo año consecutivo, CIPO ha desarrollado un proyecto de acompañamiento al envejecimiento prematuro dirigido a personas trabajadoras de su Centro Especial de Trabajo (CET) con discapacidad intelectual y/o trastorno mental, gracias al apoyo de la Generalitat de Catalunya. La iniciativa tiene como objetivo preparar la transición hacia la jubilación, mantener la autonomía personal y favorecer que las personas participantes construyan una red de actividades, rutinas y relaciones vinculadas a recursos comunitarios del territorio.
Según datos de 2025, en el caso del CET de CIPO, ubicado en Sabadell, de las 90 personas trabajadoras con certificado de discapacidad, el 49% tiene 46 años o más. Este dato pone de manifiesto la importancia de reforzar el acompañamiento, adaptar los ritmos y las condiciones laborales y preparar el paso hacia nuevas etapas vitales, como la jubilación.

En el proyecto, iniciado en abril de 2025 y finalizado en marzo de 2026, han participado 7 personas trabajadoras del CET que se encuentran en proceso de envejecimiento, una cifra que se incrementará hasta las 11 en la próxima edición. Este proceso puede comportar cambios cognitivos, físicos, relacionales y emocionales que afectan también al ámbito laboral, los cuales pueden aparecer antes en el caso de personas con discapacidad intelectual.
“Hablamos de personas que llevan muchos años trabajando en el Centro Especial de Trabajo, algunas con trayectorias de 15, 20 o 30 años, y que empiezan a tener dificultades para mantener los ritmos laborales actuales. Era necesario dotarlas de un recurso diferente, adaptado a su situación, que les permita mantener el bienestar, la autonomía y prepararse para la jubilación”, explica Carlos Saiz, trabajador social del CET y referente del proyecto.
El acompañamiento se articula a través de Planes de Acompañamiento Específico Individualizado, que permiten valorar la situación de cada persona, detectar necesidades, definir apoyos y hacer un seguimiento continuado de su evolución. El proyecto también incluye acompañamientos individuales para gestiones vinculadas a la jubilación, acciones informativas sobre recursos comunitarios y coordinación con el entorno familiar y profesional.
Uno de los ejes principales del proyecto es anticipar la llegada de la jubilación. Por ello, las actividades no solo buscan favorecer el bienestar físico, emocional y cognitivo, sino también ayudar a las personas participantes a conocer nuevos espacios, relacionarse con otras personas e incorporar rutinas que puedan mantener más allá de la etapa laboral.
En este marco, las personas participantes han realizado: actividades de voluntariado, colaboraciones con la Liga Protectora de Animales de Sabadell, salidas a la playa de Badalona y al Tibidabo, visitas culturales al Parque de la Ciutadella y al Hivernacle de Barcelona, caminatas con la Unió Excursionista de Sabadell y otras actividades comunitarias.

Con este proyecto, CIPO refuerza su compromiso con una atención centrada en la persona y con la generación de apoyos a lo largo de todas las etapas de la vida laboral y personal.
Estas propuestas buscan facilitar que cada persona pueda generar vínculos, mantenerse activa y construir una red de actividades y relaciones de cara al futuro.
“Hago voluntariado con personas mayores, en Dinars en Companyia (Comidas en Compañía), también hago inglés y hemos hecho salidas a la playa y a otros espacios. Así ves a gente nueva, hablas con la gente, te comunicas y te relacionas”, explica Alba Avellaneda Ramoneda, una de las personas participantes en el proyecto.
“Me gusta mucho la Liga Protectora de Animales de Sabadell porque estoy al aire libre, estoy con animales y conocemos a gente de otros lugares. Y eso está bien”, explica Javier Rodríguez, participante del proyecto.


